Hideo Kodama en la tercera dimensión

El doctor Hideo Kodama reclina su cabeza en la minúscula almohada que adorna un futón a ras de suelo. Ha descansado poco dándole vueltas a esa hipoteca impagable que en Nagoya hace la vida de muchos una celda inquebrantable. Sigue dando vueltas a esa idea descabellada de construir desde la nada. De aparejarse a Dios. Es 1980: la impresora 3D está apunto de nacer. Sí, parece un artilugio nuevo pero realmente no lo es. Injustamente, como De la Cierva con el helicóptero, Kodama no pasará a la historia por ser el inventor. Está en la categoría de genios en la periferia.

El Instituto de Investigación Industrial de Nagoya, para el que trabaja Kodama, lanza el primer prototipo de impresora 3D usando fotopolimeros, sustancia sintética que expuesta a cambios de luz ultravioleta genera formas mutables en las partes expuestas. Una suerte de elemento cambiante según la luz que reciba: se utiliza para moldes, pinturas, rellenos. A simple vista son trozos de goma en relieve.

Fotopolimero
Fotopolímero
Hideo Kodama
Hideo Kodama

Kodama todavía andaba con impresoras de papel continuo de ras-ca-carrasca (sonido gutural que pretende simular a los artefactos de papel continuo) cuando acudió a una exposición de fotopolímeros. Sorprendido de los relieves plasmados en distintas formas armoniosas pasó a transformar sus ideas en el unidimensional papel. De ahí a las dos dimensiones de la perspectiva hubo tres días de febriles pensamientos. El salto a la tercera dimensión fue más lento. La idea quedó almacenada en su memoria e ignorada por el entorno inmediato. En los 80′ se pensaba en plano.

 

Empieza a fraguarse el concepto de la nariz de Sigfrido, de Woody Allen: clonar a partir de una oreja.

Al mismo tiempo Charles Hull, su competidor, desarrolla la misma idea pero basada en la estéreo-litografía, impresión en relieve de chorro de tinta mandadas por datos digitales, ceros y unos, en forma de sucesivas capas. Charles Hull es el inventor de la impresión estéreo-litográfica. Él si supo ver la vena comercial de su hallazgo y hoy es vicepresidente de 3D Systems. Empresa radicada en Valencia, California, y que hoy es la madre de la impresión 3D.

impresora 3d
Impresora 3D

 

Es una obviedad que el triunfador es Hull pero la vida interesante, quizá por anodida o quizá por esa manifiesta voluntad de no querer pasar a la posteridad, pertenece a Kodima. Un héroe anónimo relegado a la esquina de lo etéreo. Al lugar que ocupa Juan de la Cierva – autogiro-, BarreirosPegaso– o Manuel Jalón, inventor de la fregona.

 

barreiros
Barreiros V8, el mejor coche español de todos los tiempos

Kodama escribió el primer análisis completo sobre la impresión 3D y, de hecho, llegó a realizar el estudio previo a la patente que, desgraciadamente, entregó fuera de plazo.

La conclusión es clara: el talento puede estar escondido, oculto tras memorables negligencias o tras, simplemente, mala suerte

Volviendo los pasos sobre las 3D, hace bastantes años entrevisté en Ávila Semanal al renombrado doctor Fernández, traumatólogo traumatizado, que aseguró que el hombre clón estaba en ciernes. “Solo falta inventar la sangre”, completó con toda seguridad. “A través de la osteoregeneración inducida podía crearse un hombre”. Era el año 1995. Frankenstein abulense en un hospital herrumbroso. La noticia tuvo alcance… en la ciudad de Santa Teresa: en la línea de crear desde la nada.

 

 

 

Daniel Simon design

Daniel Simon realizó este diseño por amor al arte. Destinada a carreras de velocidad nos imaginamos el dolor de espalda a la par con el dolor de muñecas que debería sentir el piloto que se atreva a poner el artefacto a 500 km/h.

De Línea estilizada el carenado sería en fibra de carbono y nos imaginamos  la rueda trasera dando bandazos al primer toque de gas.

Lotus Motorcyles C-01

Burt Munro, Anthony Hopkins en la película Indian, podría mostrarse muy satisfecho con este misil. Sí, todo es soñar bajo el paraguas de la seguridad que nos ofrece el dinero que no tenemos. Algún día podremos decir que por aquí pasa un río (Ángel González), principal fuente de inspiración en la poesía del siglo XX:

Por aquí pasa un río

Por aquí tus pisadas fueron embelleciendo las arenas,

aclarando las aguas,

puliendo los guijarros, perdonando

a las embelesadas

azucenas

No vas tú por el río

es el río el que anda

detrás de ti, buscando en ti

el reflejo, mirándose en tu espalda.

Si vas deprisa, el río se apresura

si vas despacio el agua se remansa.

(Dedicado a Berverly Freeman)

Naranjas traigo: Laverda SFC 750

Era la motocicleta racing , hoy rancia, por excelencia. 750 cc bicilíndrico. Dos pucheros de largo recorrido que empujaban asíncronamente en los años 80. Al mirar esta foto nos retrotraemos a los mundos de Starsky y Hatch, pantalones vaqueros ajustados y con campana, rebecas de ganchillo y mucha-mucha televisión. Los amortiguadores traseros me hacen daño a la vista y me imagino, al piloto, con riñonera y temblando síncronamente a raíz de las muchas vibraciones.

En la soledad de las 24 horas de Lemans o la subida al Montseny, sin rozar rodilla por supuesto, al puro estilo Christian Sarron: esta motocicleta debería moverse a sus anchas.

Laverda
Laverda

El bloque motor es inmenso. Los escapes sencillos. Llantas de aleación y casi-casi de radios.

Seguramente Juan Benet vió a una mujer con torso desnudo a lomos de una Laverda, en plena Castellana. Herrumbrosas lanzas alzadas a tenor de una próxima batalla que probablemente devenga el futuro.

Escucha cómo suena:

BSA Gold Star: extravagancia

En esta ocasión traemos una motocicleta moderna pero con aire retro. Un revival  lleno de color, elegante y un poco hortera. Con una distancia entre ejes que nos alarga la columna vertebral hasta los confines del coxis. Arte por el arte, es lo que tiene.

Atención al sistema de amortiguación trasero. Ni se averigua dónde va el amortiguador o quizá carece de él. No, es que no se ve. El chasis es un alarde artístico extremo, extravagante y ostentoso que a su vez roza la perfección estilística. Quiero una ya.

  • El autor: Larry Houghton de Lamb Engineering en el Reino Unido.
  • El motor:  es un ZB-1951 de 499cc. “Las claves de diseño se han tomado de una mezcla de Honda años 60  y Yamaha FS1E“, nos cuenta Larry en conversación vía chat. “La BSA nos ha llevado más de 1.200 horas de trabajo, aunque el costo era bastante escaso en comparación con otras motos personalizadas. El motor, la caja de cambios y las ruedas se compraron en eBay, y el resto de materiales vienen de un amigo chatarrero.” Larry estima que el costo total, incluyendo la pintura, es de alrededor de 7.400 € obviamente sin incluir la mano de obra. En total han sido 1.200 horas de trabajo.

 

Norton CS1 jugando al cricket

Diseñada por Walter Moore en 1927 cuenta con un motor de 490 centímetros cúbicos. Llama la atención su poderoso tubo de escape silenciado por una trompeta adhoc  para la época que, sin embargo, poco o nada acalla. Una curiosidad: existía modelo con escape a la derecha o la izquierda.

Norton CS1
Norton CS1

El bloque motor sigue siendo básicamente el mismo hasta nuestros días; sólo varía la inclinación del cilindro. Como vemos los diseños de la época se distancian poco. El estándar igualaba a marcas y modelos hasta tal punto que con  nuestros ojos todas son iguales.

Orgullo de la corona británica nos quedamos con el recuerdo del gran Ron Haslam, piloto de lo que hoy es MotoGP y que en aquel entonces se denominaba 500. Secundario de lujo que tuvo el honor de experimentar con Roc-Honda aquel invento sin horquilla

Ron Haslam, izquierda, junto a Freddie Spencer
Ron Haslam, izquierda, junto a Freddie Spencer

Escucha la Norton CS1:

Lube A66 desde Bristol a Baracaldo

Nacida en Baracaldo de la mano de Luis Bejarano Murga presenta una línea esbelta con ramalazos italianos en su diseño. Evoca en gran medida a la guerra civil española aunque también a tiempos de la república con cierta paz un poco forzada o simplemente desquiciada por un multipartidismo que en algo recuerda a la edad contemporánea. Pantalones ataviados hasta la cintura y pelo engominado por no decir grasiento.

Lube A99

Lube A99

El paralelogramo delantero fue  repetido en otras formas y  conceptos en la era moderna y se  nos vienen a la cabeza sistemas de amortiguación de la Alemania bastarda-nazi de infausto  recuerdo. De ahí viene casi todo. Luis Bejarano posiblemente copió sobre  plano alguna marca de Bristol, donde trabajó como ingeniero.

Royal Enfield Bullet

Qué fácil es enamorarse de Royal Enfield. Y qué fácil es odiar el maldito freno de disco delantero. Los revival  funcionan, está claro; aunque la realidad es que pierden todo el encanto a cambio de sanar egocentrismo. El puchero, es decir, el cilindro es un 500 cc alimentado por un carburador Bing. Como puede apreciarse, en este caso al menos, no hay asiento de pasajero (accesorio). Nos nos queremos imaginar como debe sentirse un bache.

Royal Enfield Bullet vista en Legazpi
Royal Enfield Bullet vista en Legazpi